RICARDO CAMPOS URBANEJA

Ricardo Campos

RICARDO CAMPOS URBANEJA, es un poéta con gran personalidad y carisma, puede que llegue a ser “EL YO DEL SIGLO XXI”.   Participa regularmente en el periódico Nacional Cultural Granade Costa, la exquisitez y sinceridad de sus escritos me llamo la atención desde el primer momento.
Un poco de su trayectoria:

05.07.13 – 00:05 – JOEL IGLESIAS | IRUN.

Este irundarra, que es autodidacta en lo que a formación literaria se refiere, reconoce que si tuviera que dejar esta faceta «sería quitarme una parte de mí»

«Escribí mis primeros poemas pensando en hacer canciones»

«Sherlock Holmes es mi ídolo de ficción. Fueron los primeros libros que leí de niño sin dibujos»
«El ajedrez tiene mucha pedagogía. Enseña disciplina, a razonar, respeto al contrario.»
El tiempo que le deja libre su trabajo en una aseguradora lo dedica, sobre todo, a dos de sus grandes aficiones como son la escritura y el ajedrez. El irundarra Ricardo Campos Urbaneja comenzó con sus primeros textos con apenas 14 años, cuando estudiaba en el colegio público Lapice. Dice que todo lo que ha aprendido ha sido de forma autodidacta «a base de leer mucho». Acaba de publicar su primer novela corta titulada ‘La aventura de la pieza real decapitada’. Es una historia de suspense que «en algunos aspectos recuerda a Sherlock Holmes», su personaje de ficción favorito. Aprovecha además el relato para hacer un guiño al ajedrez, deporte que practica desde hace varios años en el Marlaxka de Hondarribia. Muchos de sus trabajos anteriores, en especial poemas, han sido publicados en numerosas revistas especializadas, en algunos casos del extranjero. Desde el año 2006 colabora con la publicación ‘Granada Costa’ donde, además de textos literarios, ha realizado artículos y entrevistas relacionadas con la comarca. A través de esta publicación mensual, este irundarra aprovecha para dar a conocer la zona del Bidasoa.
–¿De dónde le viene el interés por la literatura?
–En EGB me acuerdo que dibujaba mucho, pero descubrí la literatura y empecé con pequeños guiones y relatos de suspense. Al principio eran textos flojos y, con 16 años, ya saqué algún poema decentillo.
–Podríamos decir que descubrió la poesía por error.
–Fue curioso porque escribí mis primeros poemas pensando en hacer letras de canciones. Pero un batería de un grupo de Irún me dijo que lo mío más que temas musicales era poesía. Fue, a partir de ese momento, cuando me dedique más a escribir poemas.
–¿Siempre ha sido autodidacta? ¿No ha recibido ninguna formación específica?
–Siempre autodidacta. En los inicios, le dedicaba el tiempo que tenía libre. No he acudido ni a cursos ni a talleres ni nada. Todo a base de leer mucho. Poco a poco, fui desarrollando esa facultad a base de horas, de dedicación y de escribir mucho. Vas escribiendo porque tienes creatividad e imaginación para inventar cosas. Igual llevaré unos mil poemas.
–Publicó los primeros con 18 años.
–Fue en Irun, en una revista que desapareció que se llamaba ‘El Ateneo del Norte’. Ahí salieron mis primeros poemas. Realmente lo que más he publicado ha sido poesía, aunque también cuentos, leyendas y novelas por entregas.
–Ha escrito en numerosas revistas literarias nacionales y extranjeras. Entre ellas, una de Miami. ¿Cómo surgió la oportunidad?
–Se llama ‘Carta Lírica’. Leí en alguna revista especializada que en Miami había una nueva publicación y me dio por mandar algo. Y en una de estas empezaron a publicar mis poemas. Se distribuía por bibliotecas universitarias de Latino-américa y de Estados Unidos de habla hispana. Fue una época en la que me dediqué a informarme de dónde podía publicar mis poemas. A base de moverte, te ibas enterando.
–Y desde hace varios años colabora habitualmente con la publicación ‘Granada Costa’.
–Me enteré por un amigo de Mallorca. Me contó que igual me podía interesar colaborar. Y ahí no sólo publico poesía. También pequeños relatos por entregas, artículos y luego empecé a hacer pequeñas entrevistas con gente de la comarca del Bidasoa.
–Se puede decir que es una especie de corresponsal.
–Los colaboradores de esta publicación tenemos la opción de hacer información de nuestra zona. Además de entrevistas, he hecho diferentes reportajes sobre las fiestas de Irun y Hondarribia, por ejemplo.
–¿Y qué periodicidad tiene?
–Es una publicación mensual del Granada Club Selección. Se distribuye a nivel de Granada y luego a través de los diferentes socios colaboradores que tiene en todas las comunidades y en el extranjero. Esta editorial es la que ha publicado mi libro.
–Ya que lo menciona, ¿qué nos vamos encontrar en su novela?
–Es una historia no muy enrevesada. Diría que es una aventura muy sherlockiana en algunos aspectos. Es mi ídolo de ficción. Fueron los primeros libros que leí de niño sin dibujos. Me encantó el personaje. De hecho, esta historia se desarrolla en la misma época, a finales del siglo XIX. El desenlace también les va a recordar a él, aunque el protagonista, que se llama Fernando Robles, es más bien un personaje solitario. No tiene el apoyo de Watson.
–Se titula ‘La aventura de la pieza real decapitada’. Intuyo que tenía que hacerle un hueco al ajedrez.
–Pues sí, hay una pieza que aparece durante la historia. Y luego hay una escena en la que el protagonista juega una partida en una taberna de la época. Quería que el ajedrez estuviera presente aunque sólo fuera un algún momento del relato.
–¿De dónde le viene esta afición?
–Con once años, uno de mis hermanos me enseñó a mover las piezas. Dejé de jugar a los quince y lo retomé a los treinta. Desde entonces no lo he dejado. Primero me apunté al Club La Salle. Desapareció y estuve en Arbes y Ventas. Y ya nos unificamos con el Marlaxka que es el que abarca toda la comarca.
–Una combinación, la literatura y el ajedrez, que no es extraña.
–Hay escritores que juegan al ajedrez y que han sabido plasmar muy bien este deporte en libros. Arturo Pérez Reverte, por citar alguno, es un gran aficionado que, siempre que puede, lo difunde. Y luego Illescas, por ejemplo, acaba de publicar un libro de cómo trasladar lo que se encuentra en un tablero de ajedrez a la vida real, porque el ajedrez tiene mucha pedagogía.
–¿Qué puede enseñar?
–A los niños les enseña disciplina, a pensar, razonar, decidir, asumir si aciertas o te equivocas, respeto al contrario… Es lo bonito que tiene el ajedrez. Es una pedagogía general que se va inculcando poco a poco en las escuelas y ojalá se implante del todo de forma definitiva porque va a venir muy bien a las futuras generaciones.

Se le puede seguir en Facebook:

https://www.facebook.com/ricardo.camposurbaneja?fref=ufi

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